HERIDAS QUE NO SANAN, CASAS DESHABITADAS, COMERCIO QUE NO SE VENDE, NIÑOS CON TRAUMAS, SON LOS EFECTOS DEL CONFLICTO COCALERO

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Aún persisten las secuelas del conflicto entre productores de hoja de coca de los Yungas de La Paz. En un recorrido por Villa Fatima y Villa El Carmen, se puede observar ventanas rotas, infraestructuras dañadas, tal es el caso del mercado de Adepcoca y el Hospital San Francisco de Asís, que sufrieron los efectos de las explosiones de dinamitas y el vandalismo.

Las y los vecinos del lugar, muy preocupados, hacen conocer que las familias que vivían en alquiler, abandonaron la zona. Hasta el comercio se redujo significativamente, eso nos cuenta doña Margarita, quien vende, junto a su pequeña hija, jugos de quinua.

Tras los conflictos, las clases retornaron con normalidad, pero con poco avance en la curricula escolar. Habitantes de estas zonas esperan no volver a repetir escenas de tanta violencia, que marcó la vida de hombres, mujeres y niños. //Bonny Calderón

Red Patria Nueva 2022
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