Siete informes desbaratan el discurso de fraude electoral

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Siete informes de instituciones extranjeras contradicen a la Organización de Estados Americanos (OEA) y confirman que no existió fraude electoral en los comicios de 2019, cuando Evo Morales ganó el proceso en primera vuelta.

Pese a las publicaciones del informe preliminar de la OEA, que hasta ahora no fue presentado en detalle, el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag), el Massachusetts Institute of Technology (MIT), Fundación Carolina, el Centro de Investigación en Economía y Política (CEPR), el Washington Post, el New York Times y ahora la Universidad de Salamanca presentaron investigaciones que demuestran que no hubo manipulaciones en los resultados de esas elecciones.

Los resultados finales emitidos por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) dados a conocer el viernes 25 de octubre de 2019, declararon como ganador a Morales en primera vuelta con 47,08% de los votos, frente a 36,51% obtenidos por Carlos Mesa.

Sin embargo, con base en presuntas “irregularidades”, la OEA pidió una nueva votación, y el discurso de fraude electoral fue la bandera de los sectores opositores que alentaron las movilizaciones y protestas durante 21 días.

Debido a estos hechos, Morales renunció a la presidencia el 10 de noviembre de 2019 y dos días después la senadora Jeanine Añez se autoproclamó presidenta. El golpe de Estado, bajo el discurso de defender la democracia ante un “evidente” fraude electoral, aunque sin pruebas hasta ahora, se había consumado.

El 10 de noviembre de 2019, Evo Morales presentó su renuncia a la presidencia luego de 21 días de sedición, en los que se aseguró que hubo un fraude, hecho que hasta ahora no ha sido demostrado.

LOS INFORMES DEL CELAG

El Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag) publicó en noviembre de 2019 los resultados de su análisis y cuestionó el informe preliminar de la OEA.

“La OEA nuevamente emite un informe con claro sesgo intencional. El documento a todas luces pretende certificar su propia versión preliminar y, con ésta, la base argumental del fraude. No obstante, la lectura de este informe, como la de su versión preliminar, arrojan sencillas conclusiones sobre la intención de manipular”, indica.

Añade que “Los hallazgos del análisis nos permiten afirmar que el informe preliminar de la OEA no aporta prueba alguna que pudiera resultar definitiva para demostrar el supuesto fraude al que aludió el secretario general Luis Almagro”.

Según el Celag, la OEA dirigió sus análisis y conclusiones a fundamentar un supuesto fraude en las elecciones y omitió información jurídica, normativa y técnica-analítica.

EL MIT

El informe del Massachusetts Institute of Technology (MIT) dice: “No hay ninguna evidencia estadística de fraude que podamos encontrar. Las tendencias en el conteo preliminar, la falta de un gran salto en el apoyo a Morales después del alto de la TREP y el tamaño parecen legítimos. Con todo, el análisis estadístico y las conclusiones de la OEA parecerían profundamente defectuosos”, concluyeron dos investigadores y agregaron que Morales había ganado con “alta probabilidad” y sin fraude.

Los investigadores estudiaron la tendencia del escrutinio antes y después de que se interrumpiera el conteo rápido al 84% (20 de noviembre) y aseguraron que “el análisis estadístico y las conclusiones de la OEA parecen profundamente defectuosos”.

EL CEPR

El Centro de Investigación en Economía y Política (CEPR) desvirtuó las irregularidades presentadas por la OEA como evidencia de una supuesta alteración dolosa del resultado de las elecciones y concluyó que el informe del organismo internacional se basó en análisis estadísticos y muestrales defectuosos y con supuestos incorrectos.

Según el estudio, la OEA tergiversó las irregularidades como el llenado de una misma persona de los nombres y apellidos en dos o más actas rurales como si constituyeran falsificaciones, omitió mencionar que las actas con irregularidades irrelevantes tenían una votación estadísticamente equivalente al de las actas contiguas sin irregularidades y, por ende, omitió indicar su irrelevancia en los resultados de la elección presidencial.

FUNDACIÓN CAROLINA

Las conclusiones de la Fundación Carolina refieren que la credibilidad de la actuación de la OEA en las elecciones de 2019 se vio “comprometida” por la combinación de “varios factores”.

El 3 de abril de 2020 se publicó el trabajo ‘La OEA en la elección presidencial de Bolivia: problemas de credibilidad’, y señala que dicha credibilidad se vio empañada porque existen críticas a la metodología estadística utilizada para cuestionar los resultados de la primera vuelta electoral y, por otro lado, porque la conducta del secretario general Luis Almagro introdujo importantes dudas respecto a su imparcialidad e independencia en el proceso.

“Ante la falta de confianza en la autoridad nacional electoral, la OEA se convirtió en la práctica en el verdadero árbitro de la disputa y tenía en sus manos la prerrogativa de legitimar o deslegitimar la elección ante la sociedad boliviana y la comunidad internacional. Habría sido lógico esperar que actuara con prudencia, máxima certeza y dando pasos de plomo. Lo que se vio, en cambio, fue mucha prisa por constatar que la elección era fallida. La posición básica fue cuestionar la integridad del proceso electoral con base en una serie de consideraciones que no hay que desestimar y el elemento total de su crítica fue que hubo manipulación de los resultados electorales de la primera vuelta el mismo día de la elección. Esa conclusión se basó en inferencias estadísticas tomadas como concluyentes desde el día uno y nunca se revisó”, dice una conclusión.

THE NEW YORK TIMES

En julio de 2020, The New York Times publicó que las denuncias de fraude de la OEA “estuvieron basadas en datos incorrectos y técnicas estadísticas inapropiadas.”

El artículo se concentró en un estudio de Nicolás Idrobo, Dorothy Kronick y Francisco Rodríguez, y utilizó datos electorales que no habían estado disponibles fuera de la OEA.

“Para quienes observaron de cerca las elecciones de 2019, nunca hubo duda alguna de que las acusaciones de fraude por parte de la OEA eran falsas,” dijo Jake Johnston, investigador asociado del CEPR.

“En este caso, no hay ni un salto ni un surgimiento en la tendencia a favor de votos a favor del MAS en el último 5% de los votos contabilizados,” concluyen los autores.

Afirmaron que “la votación a favor de Morales aumentaba conforme pasaba el tiempo durante toda la madrugada (21 de noviembre)”.

THE WASHINGTON POST

La publicación del medio norteamericano hizo referencia a declaraciones de especialistas en integridad electoral, quienes encontraron que la evidencia estadística no respaldaba el reclamo de fraude.

“Si el hallazgo de la OEA fuera correcto, esperaríamos ver un aumento en el margen de voto de Morales poco después de que se detuviera el conteo preliminar de votos, y el margen electoral resultante sobre su competidor más cercano sería demasiado grande para ser explicado por su desempeño antes de que se detuviera el conteo preliminar. Podríamos esperar ver otras anomalías, como cambios repentinos en los votos para Morales de los distritos que antes estaban menos inclinados a votar por él”, explicaron.

El estudio se percató de una correlación de 0.946 entre el margen de Morales en los resultados antes y después del corte en los recintos, lo que no afectó el resultado final.

“Hay poca diferencia observable entre los distritos en los resultados antes y después de la interrupción del conteo, lo que sugiere que no hubo irregularidades significativas”, remarca.

PERICIA DE LA UNIVERSIDAD DE SALAMANCA DESCARTA UNA MANIPULACIÓN EN EL CÓMPUTO DEL SISTEMA TREP EN 2019

La pericia elaborada por un equipo de expertos a los servidores del sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP) y a los del cómputo oficial del Órgano Electoral Plurinacional (OEP) demuestra que son independientes y que cada uno tiene su propio sistema de flujo de información, por lo que no es posible una manipulación de datos que pruebe una actuación dolosa que incida en los resultados del proceso electoral del 20 de octubre de 2019.

En el marco del proceso penal Fraude Electoral interpuesto por el régimen de facto de Jeanine Añez en 2020, la Fiscalía General del Estado, después de una evaluación a la capacidad técnica, científica e idoneidad, el 15 de abril de 2021 contrató los servicios del Grupo de Investigación Deep Tech Lab de BISITE, en representación de la Fundación General de la Universidad de Salamanca, España, para la pericia requerida.

El resultado da cuenta de que tanto el sistema del TREP y del cómputo oficial del OEP, de manera independiente, se alimentaban de información recabada en diferentes momentos y de distintas fuentes de información; el primero de fotografías de las actas electorales, y el segundo del cómputo oficial del escaneo de actas en las salas plenas de los nueve tribunales electorales departamentales.

El trabajo de tres meses de duración concluye con la emisión de un informe de análisis de integridad electoral de más de 230 páginas en las que se identifican negligencias en el uso de servidores no previstos, pero que el flujo de datos y las comunicaciones del resto de servidores del sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares se ajustó a lo previsto y cumplió su cometido.

La pericia señala que “la utilización de los servidores BO1 y BO20 (no previstos) fue una negligencia; sin embargo, el flujo de datos y las comunicaciones del resto de servidores TREP se ajustaron a lo previsto y cumplieron su cometido y no pudieron suponer un riesgo para los resultados del cómputo oficial, ya que éstos habrían sido detectados en el análisis de inconsistencia de las bases de datos BO2 y OEP2. Tal y como se determina en el análisis de inconsistencias, no se ha detectado la manipulación de las bases de datos que contienen los resultados de las elecciones”.

“Se planificó el uso del servidor BO3 para la visualización de los resultados, en el marco temporal del proceso electoral. Sin embargo, se detectó que sólo se utilizó el servidor BO3 para esta labor hasta, aproximadamente, las 18.30 del día 20 de octubre de 2019. A partir de entonces fue el servidor BO2 el encargado de dicha tarea, hecho que los administradores del sistema justifican por un aumento de la latencia (deficiente conectividad entre ambos servidores, que puede ser debido al incremento del flujo de información en el rango de horas pico del desarrollo del cómputo) que impidió obtener los resultados en BO31 y por tanto se utiliza directamente BO2”.

El equipo pericial determina que la modificación del comportamiento del sistema TREP, desviando el servidor perimetral BO31 al servidor BO2, de donde finalmente se obtienen los resultados, se considera una incidencia; sin embargo, el servidor BO3 obtiene los resultados del servidor BO2 a través del servidor BO2S, por lo que los datos, de acuerdo al trabajo pericial, fueron los mismos sobre la base de esta conclusión.

“El equipo pericial no considera que estos hechos puedan afectar a la integridad de los datos; sin embargo, sí constituyeron incidentes vinculados a errores en los protocolos de pruebas y planificación del TREP a cargo de la empresa NEOTEC”, da cuenta el informe presentado por la Fiscalía General del Estado.

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Red Patria Nueva 2022
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