La Justicia determinó la detención domiciliaria, sin derecho al trabajo, para el conductor de una cisterna en la que se halló diésel adulterado antes de su descarga en la planta de Senkata, en El Alto. La medida se enmarca en las investigaciones por un presunto sabotaje denunciado por Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
El director departamental de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) en La Paz, Henry Pinto, informó que las pesquisas buscan establecer cómo se produjo la alteración del combustible y reconstruir el recorrido de la cisterna desde su carga en Chile hasta su llegada a Bolivia.
De acuerdo con los reportes oficiales, el vehículo transportaba 32.751 litros de diésel en dos compartimientos: uno en condiciones normales y otro con signos de adulteración. La irregularidad fue detectada durante los controles previos a la descarga en la planta de Senkata, lo que generó la alerta inmediata de las autoridades.

Según YPFB, el combustible fue cargado el 16 de marzo en Iquique, Chile. Sin embargo, parte del producto habría sido manipulado en ruta, tras un presunto contacto del conductor con terceros que le solicitaron la venta del carburante. Este hecho refuerza la hipótesis de un sabotaje en el proceso de transporte.
La Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) confirmó que el diésel adulterado presentaba un color oscuro y características fuera de las especificaciones técnicas. Lo llamativo es que los precintos de seguridad llegaron intactos, lo que genera dudas sobre el punto exacto en el que se produjo la manipulación.
YPFB formalizó la denuncia por el delito de hurto y se constituyó en parte denunciante dentro del proceso. La estatal petrolera anunció que colaborará con la Policía y el Ministerio Público en las investigaciones, sin descartar la ampliación de los tipos penales conforme avancen las pesquisas.

