La Policía y autoridades judiciales confirmaron este domingo el hallazgo de la cabeza de Rosa del Carmen Solá, víctima de feminicidio, en el municipio de El Torno, departamento de Santa Cruz. El descubrimiento se produjo a unos 800 metros del lugar donde días antes se había encontrado el cuerpo carbonizado de la mujer en la zona de La Angostura.
Durante el operativo, los efectivos policiales localizaron primero herramientas presuntamente utilizadas en el crimen, entre ellas una sierra, dos cuchillos y un instrumento para picar carne. Posteriormente, se halló la cabeza de la víctima, lo que refuerza las pruebas en torno a la brutalidad del hecho.

El caso se remonta al pasado martes, cuando comunarios de la zona encontraron el cuerpo de Rosa Solá cerca de un río, sin cabeza y con signos de combustión entre matorrales. El hallazgo generó conmoción en la población y movilizó a las autoridades para esclarecer el crimen.
Las investigaciones derivaron en la aprehensión de dos personas, quienes fueron enviadas con detención preventiva al penal de Palmasola. Según los antecedentes, uno de los sindicados era pareja de la víctima y el otro, un amigo cercano, lo que añade un componente de traición y cercanía al caso.
El Ministerio Público continúa con las pesquisas para establecer la dinámica del feminicidio y determinar las responsabilidades penales correspondientes. Los peritajes sobre las herramientas encontradas serán clave para reconstruir cómo se perpetró el crimen y vincular a los acusados con los hechos.
Este feminicidio se suma a la preocupante estadística de violencia contra las mujeres en Bolivia, donde los casos de extrema crueldad han generado alarma social y demandas de mayor protección y justicia. La memoria de Rosa Solá se convierte en un símbolo de la urgencia de frenar la violencia de género en el país.
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