Un hecho de sangre estremeció a la población de Montero, en el departamento de Santa Cruz, luego de que un joven asesinara a su padre de 65 años y posteriormente intentara encubrir el crimen denunciando un supuesto robo. La Fiscalía confirmó que se trata de un parricidio y que el principal acusado es el propio hijo de la víctima.
El macabro suceso ocurrió la madrugada del miércoles 29 de abril, en un inmueble ubicado en la calle Beni, zona La Floresta del Distrito 4 de Montero. Según las primeras investigaciones, el joven de entre 20 y 22 años, estudiante, atacó con un cuchillo a su progenitor tras una discusión familiar. Posteriormente, se presentó en la Policía denunciando que su padre había sido víctima de un robo, versión que fue descartada tras las pericias.
La hermana del agresor, quien presenció el hecho, fue clave para esclarecer el caso. Ella relató a las autoridades lo ocurrido y dejó en evidencia la falsa denuncia de su hermano. El fiscal Carlos Candia informó que entre padre e hijo existían constantes discusiones, las cuales habrían derivado en el fatal desenlace.
El cuerpo del hombre, identificado como Juan L.F., fue trasladado a la morgue judicial para la autopsia de ley, que determinará la cantidad de heridas que recibió y que le provocaron la muerte. La escena del crimen mostró huellas ensangrentadas en el patio y en el ingreso del inmueble, lo que reflejó la violencia y desesperación del momento.
El acusado fue aprehendido en una localidad cercana a Montero y actualmente se encuentra bajo custodia policial. La Fiscalía lo investiga por el delito de parricidio y será puesto a disposición de la autoridad judicial para definir su situación legal en las próximas horas.
Las autoridades señalaron que el caso continúa en investigación para establecer los móviles del crimen y las circunstancias que rodearon el hecho. La brutalidad del ataque y el intento de encubrimiento con una denuncia falsa han generado conmoción en la población montereña.
Este parricidio se suma a la lista de hechos violentos que sacuden la región, dejando en evidencia la necesidad de atender los conflictos familiares antes de que escalen a tragedias irreparables.
///SAGE///

