Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) ha comenzado el envío masivo de 5 millones de litros de gasolina aditivada desde las plantas de Senkata y Palmasola, con el apoyo de las Fuerzas Armadas, para normalizar el suministro de combustibles y abastecer principalmente a los departamentos del eje troncal y al resto del país.
Se ha implementado el aditivaje en las plantas de Senkata, Valle Hermoso, El Portillo, Oruro y Puerto Villarroel. Los nuevos aditivos incluyen antioxidantes para prevenir la degradación de la gasolina y detergentes que optimizan el sistema de combustión y extienden la vida útil de los motores.

El Gobierno ha asignado efectivos militares para custodiar las plantas estratégicas con el fin de evitar interrupciones en la cadena logística. Esto busca garantizar la "trazabilidad completa" del combustible y eliminar riesgos de interferencias que puedan retrasar su llegada a las estaciones de servicio.
Estas medidas de YPFB buscan estabilizar el mercado nacional y garantizar que los usuarios reciban combustible de mayor rendimiento.

