En una acción coordinada entre la Policía Boliviana, la Dirección de Seguridad Ciudadana, la Defensoría de la Niñez y Adolescencia y la Intendencia Municipal, se intervino una fiesta clandestina en la zona de Irpavi donde aproximadamente 80 jóvenes consumían bebidas alcohólicas. Durante el operativo se identificó a 34 menores de edad, de los cuales 28 fueron restituidos a sus padres bajo acta de compromiso, mientras que el resto fue remitido a la Defensoría para medidas de protección.

Los organizadores del evento fueron aprehendidos y el local quedó precintado con fines investigativos. Las autoridades recalcaron la política de “cero tolerancia” frente a la clandestinidad y recordaron que el expendio y consumo de bebidas alcohólicas está prohibido en establecimientos sin autorización legal. Estas acciones buscan proteger la integridad de la juventud y mantener el orden en la ciudad.


