Las movilizaciones en Bolivia cumplen este viernes 22 días y la tensión en las carreteras se intensifica. Según el último informe de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), se contabilizan 51 puntos de bloqueo distribuidos en ocho departamentos, dejando solo a Beni y Tarija con rutas libres y transitables.
La Paz continúa siendo la región más golpeada, con 17 bloqueos activos que afectan las principales vías hacia Oruro y los Yungas. Tramos estratégicos como Achica Arriba, Patacamaya y el acceso a Caranavi permanecen cerrados, complicando el tránsito de pasajeros y mercancías.
En Oruro, la situación no es menos crítica: 10 bloqueos interrumpen la conexión hacia Potosí y La Paz. Los cortes de ruta han generado largas filas de vehículos y un fuerte impacto en el transporte de productos agrícolas y mineros.
Potosí registra ocho puntos de bloqueo, entre ellos Yocalla y Turuchipa, que afectan la movilidad hacia Cochabamba y otras regiones. Mientras tanto, Cochabamba suma 12 protestas en sectores como Pongo, San Germán y Pojo, consolidándose como uno de los departamentos con mayor número de vías interrumpidas.

Santa Cruz, motor económico del país, enfrenta dos bloqueos en puntos estratégicos: San Julián, que conecta con Beni, y San Germán, cerca del puente Ichilo. Aunque menos numerosos, estos cortes afectan rutas clave para el comercio interdepartamental.
Chuquisaca reporta un único bloqueo en la zona de Camargo, mientras que Pando registra dos puntos en Santa Elena y Cobija, lo que complica la movilidad en la región amazónica. En total, siete departamentos se encuentran bajo presión por las protestas.
Las movilizaciones, impulsadas por sectores campesinos, seguidores de Evo Morales y afiliados a la COB, mantienen paralizado gran parte del país. Con más de tres semanas de bloqueos, el impacto económico y social se profundiza, mientras las negociaciones entre el Gobierno y los movilizados siguen sin alcanzar una solución definitiva.
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